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dirección de equipo en el taekwondo
13 Ago 2015

La dirección de equipo en el taekwondo. Experiencia

Los criterios acerca de la dirección de equipo en el Taekwondo que formulamos en este trabajo, están fomentados sobre la base de las experiencias acumulada por entrenadores en la actividad práctica del entrenamiento deportivo del taekwondo cubano e internacional,.. Así como el resultado de investigaciones desarrolladas durante el proceso de preparación y dirección de equipo en la arena nacional e internacional, sustentado en el resultado deportivo alcanzado.

Pretendemos que estas acotaciones, le sirvan como material de consulta al personal que lo necesite para mejorar su trabajo en este tema tan poco difundido.

Cuando hablamos de dirección en el término genérico de la palabra, estaremos haciendo referencia a la etapa o período de tiempo que se comprende exclusivamente durante la competencia, sin dejar de reconocer que el mismo incluye todo el proceso de preparación, e incluso hasta después de la competición.

La dirección, parece ser, unos de los fenómenos de mayor complejidad, en la solución de problemas en la esfera social. A diario, economistas, empresarios o directivos se dan a la tarea de llevar a cabo un proyecto, los cuales en la mayoría de los casos no son tan exitoso como se desea, esto también suele pasar en el proceso deportivo, donde las relaciones interpersonales de los individuo, con el fin de lograr el éxito, en cualquier actividad que estos realicen, constituyen el punto neurálgico, unidos a una serie de factores psicosociales, que determinan la eficacia y efectividad de la dirección.

Julio Cesar Cásales F, de la Facultad de Psicología, de la Universidad de la Habana, junto a otros autores, han realizado estudios en los estilos de dirección, liderazgo y productividad grupal; arrojando resultado muy concreto, los cuales utilizamos como punto de referencia que nos permitieron, transitar con exactitud por el estudio de este complejo proceso de la dirección de equipo.

Dirigir no es sólo el acto de dar una orientación para que alguien la asuma o la cumpla, ni la simple relación que se establece entre el educando y el educador, en su afán por llevar a cabo el difícil proceso pedagógico, dirigir va más allá de esta también compleja relación. La dirección lleva implícito 6 pasos fundamentales, identificación, selección y análisis de problemas, generación de soluciones potenciales, selección y planificación de la solución, aplicación y evaluación de la solución.

Podemos considerar la dirección como la interdependencia que se crea entre dos o más elementos sociales que son capaces de mirar hacia un mismo punto, luchando por un mismo objetivo aunque con particularidades que los distinguen en lo personal y aúnan acciones, entregando lo mejor de sí para alcanzar el fin propuesto. En esta relación biunívoca juega un papel muy importante, los lazos afectivos, los compromisos morales y la compatibilidad psicológica. También se hace necesario destacar que el mismo tiene carácter dinámico y peculiar, el cual está reflejado en la relación que se establece entre el dirigente y las particularidades del grupo que se dirige, así como la actividad que este realiza.

Según Ireno Fargas, en su libro Taekwondo refleja la interrogante que siempre ha estado presente en su entrenamiento con atletas de élite o noveles ¿Cuáles son los objetivos que guían mi trabajo? Pregunta que es válida para todo el personal que se entrega a la tarea de dirigir un pequeño grupo o equipo deportivo, en el cuál no solo basta con conocer todo el andamiaje del cual depende la actividad de dirección, sino las particularidades psicológicas de cada miembro del equipo y su nivel de preparación, pues más que voluntad y deseo de hacer las cosas, hay que trabajar en equipo, para poder lograr el objetivo de dirigir con efectividad y eficiencia: como dijera el respetado profesor Manuel A. Calviño; Es un convencimiento de que solo se puede, pero juntos es mucho mejor.

No podemos hablar de dirección de equipo sin analizar con profundidad concepto tales como:

Colectivo deportivo: Conjunto de personas que tienen claridad de objetivos, donde las tareas de su actividad son evidentemente útil a la sociedad.

Grupo social: Es un número determinado de personas, agrupadas por un tiempo prolongado, que persiguen un objetivo común en un proceso relativamente continuo de comunicación y desarrollan un sentimiento de solidaridad; donde son necesarios sistemas de normas comunes y una distribución de tareas para la estabilización de la identidad grupal.

Cuando se habla de Grupo usualmente se toman algunos indicadores básicos como:

  • La presencia de interacciones entre personas.
  • La percepción de membrecía-pertenencia.
  • La existencia de una interdependencia entre las personas.
  • Las motivaciones y emociones comunes.
  • La estructura de las interrelaciones.
  • La influencia mutua.

Equipo deportivo: Es el grupo de persona con un sistema estable de relación organizativas, funcionales y de personalidad que se forman en el contacto directo entre sus miembros con el fin de lograr un objetivo social.

Hay dos aspectos psicológico fundamentales, en la estructura del equipo deportivo:

1- El sistema de relaciones operacionales y de trabajo, que incluyen los aspectos organizativos y funcionales.

2- El sistema de relaciones interpersonales, que se consideran en el aspecto emocional.

Para nuestro trabajo, nos dimos a la tarea de realizar una búsqueda bibliográfica sobre dirección, lo cual nos resultó muy difícil, después de revisar un gran número de investigaciones relacionadas con la psicología social, la que incluyen temas como liderazgo, dirección, negociación, marketing y otros; pudimos comprobar que la mayoría de los autores, no conceptualizan el término referido, por lo que nos resulta difícil desde nuestra posición, garantizar la utilización de esta definición. Es por ello, que nos atribuimos el derecho de definir la dirección de equipo de la siguiente forma.

Dirección de equipo: Es la acción de proyectar, orientar, facilitar, controlar y organizar el cumplimiento de las tareas de un grupo de persona, unidos por intereses comunes, interviniendo las relaciones interpersonales, organizativas y funcionales.

En la actividad deportiva, el proceso de dirección costa de cuatro momentos, 1ro.Selección del personal idóneo, 2do. Preparación del equipo de trabajo. 3ro.Dirección dentro de la actividad de competición, (Cuacheo) y el 4to. Evaluación de la dirección.

Es común en la actividad de dirigir que se pongan de manifiesto tres estilo de dirección.

  1. Autoritario: El entrenador toma las decisiones sin consultar a nadie más.
  2. Democrático: El entrenador formula las decisiones en mutuo acuerdo con su equipo de trabajo y sus atletas.
  3. El que conjuga uno y otro estilo: El entrenador que en cierto momento toma las decisiones por sí sólo y en otros las colegia con su atleta.

Los atletas de taekwondo, no se inclinan a la práctica de esta disciplina, por la simple razón de responder a una u otra tipología del temperamento, lo realizan porque sienten motivación hacia la misma y por tanto desean disfrutar de las satisfacciones que esta le proporcionan, Por cuanto los entrenadores deben tener siempre presente que los mandatos a utilizar en el proceso, respondan a la relación que se establece entre los estilos de dirección y el temperamento del competidor. Cuando un atleta de temperamento colérico es tratado por su entrenador durante el combate, con cierta agresividad, en medio de un elevado nivel de estrés, con imposiciones, puede generar problemas en la comunicación y por ende en la solución del problema, lo que puede producirse indistintamente. Es aquí lo que suele denominarse, carácter dinámico el cuál referimos anteriormente. 

Los tipos de temperamentos son:

Colérico: Alta excitabilidad, desequilibrio de la conducta, movimientos rápidos y bruscos, sus sentimientos se expresan en la mímica y el lenguaje y sobre todo una gran fuerza de voluntad en la lucha deportiva.

Flemático: Débil excitabilidad, los procesos psíquicos se producen con lentitud, poca iniciativa, pueden trabajar con empeño en una misma dirección, suelen presentar dificultades en los deportes que exigen rapidez en el cambio de la tensión y contienen sus impulsos.

Melancólico: Alta sensibilidad emocional, susceptibilidad, inseguros en situaciones peligrosas, poca expresividad, inhibición extrema, preferentemente para carreras de distancias cortas, por la alta sensibilidad y reactividad.

Sanguíneo: Gran movilidad, es comunicativo, facilidad y movilidad de las conexiones temporales, gran agilidad mental, son muy comunicativo y actos para deportes por equipo.

En estudios psicológicos realizados con atletas de taekwondo, se ha demostrado que el temperamento predominante para el éxito en la disciplina es el colérico y un tanto el sanguíneo; no queriendo esto decir que el resto no han tenidos buenos resultados, pero en menor cuantía.

Hay un aspecto que no por tratarlo con poca profundidad deja de tener importancia en el tema de la dirección y está muy asociada a los sentimiento de simpatía y antipatía dentro de la estructura formal del equipo, la cual se lleva a cabo de forma oficial, es decir que el atleta no incide en la creación del equipo o colectivo deportivo como también se le conoce, donde la compatibilidad psicológica juega su papel, junto al respecto, confianza y la amistad mutua del dirigente y su subordinados; al resolver definitivamente algún problema, le corresponde el papel principal al entrenador, por tanto es válido destacar que la estructura de dirección que se establece en un equipo deportivo y un grupo cualquiera que este sea no son iguales aunque así lo parezca.

Si a usted le dan la tarea de dirigir un centro de estudio o una empresa, donde existen una series de exigencias, que los trabajadores deben de cumplir obligatoriamente, relacionada con los deberes y derechos dentro la institución, le resulta un tanto menos complicado cumplir la misma, pero si ésta se trata del equipo de taekwondo de cualquier nivel, entonces la situación es otra, pues la génesis de esta unión es diferente, por lo que el dirigido puede desistir de ella.

Para dirigir con buenos resultados a un competidor desde la silla, no sólo basta con conocer las particularidades del deporte, la competición, los contrarios y la tendencia

arbitral; se hace necesario la movilidad de pensamiento de los entrenadores, seguridad en las dediciones a tomar y capacidad e inteligencia para comprender con prontitud, cuales son las acciones que nuestro competidor puede realizar con mayor efectividad, no podemos correr el riesgo de ser dogmático y poco flexible en la competición, hay que ser creativo pero eso si con objetividad.

Nuestros atletas están preparados para valorar las situaciones y tomar decisiones constantemente, pero siempre necesitarán ayuda, apoyo; el reforzamiento de sus intenciones e incluso la selección del momento para realizarla. No se puede cometer el error de insistir en el ataque cuando se sospecha que el contraataque puede ser más efectivo, o intentar ganar el combate por puntos con pateos, si se conoce que con una deducción de punto puede lograrse la victoria.

Todas las posibles probabilidades, el entrenador debe conocerlas, recordárselas al atleta y lograr que las apliquen oportunamente en cada combate; pero cuando interactuamos con los competidores en medio de tanto estrés, debemos hacerlo lo más pausadamente posible, sin exaltaciones, irradiando seguridad en nuestros planteamientos, con mandatos positivos y no con reproches. Tenga presente que el atleta necesita y confía en su ayuda para lograr su objetivo, recuerde, usted es el entrenador y ve el combate fríamente desde afuera, por lo que tiene la posibilidad de observar cada uno de los detalles del mismo.

Tampoco es posible que en el combate el atleta realice acciones que no ha podido lograr en el entrenamiento y mucho menos si no las ha entrenado nunca. Antes la competencia fundamental, es importante, que los competidores hayan realizado una cantidad suficiente de combate, evidenciando cada una de estas situaciones, para que en el evento más importante puedan ejecutarla con mayor confianza.

Los códigos de comunicación: Esto es otro de los aspectos que hay que tener bien definido, el cual sólo se garantiza antes de llegar a la competición y el mismo puede ser a través de sistemas de señales o códigos verbales, exclusivo del entrenador y el atleta, de no ser así podemos correr el riesgo que al contrario le sea fácil determinar cuál es la intención que se persigue y le resulte menos difícil solucionar el problema.

Además tener un código bien establecido nos permite una comunicación con el atleta mucho más rápido. En algunos casos el entrenador le da una información verbal al atleta para que el contrario la escuche, pero su objetivo es engañar o desinformar al oponente.

Siempre que termina un asalto, el entrenador, únicamente debe pensar en la recuperación de su atleta y solo dispone para eso de aproximadamente 30 segundos, porque el resto del minuto se lo debe dedicar a las informaciones del próximo asalto, lograr mejorar la respiración, para que llegue la mayor cantidad de oxígeno al cerebro, porque el mismo no responderá ante los estímulo.

Con relación a los estados emocionales del competidor, hay que destacar, que antes de la competencia se presentan los estados de prearranques, los cuales pueden ser:

– Fiebre de la arrancada.

– Apatía de la arrancada.

– Disposición combativa.

– Optimismo infundado.

Estos que son los principales estados de prearranque, el entrenador debe conocerlos y cuales son sus características, para antes durante y después de la competición poder incidir de forma positiva en el comportamiento del competidor a fin de lograr el objetivo.

Las características de los estados antes mencionados son las siguientes:

Fiebre de la arrancada:

  • No hay control voluntario de la atención.
  • Percepciones y representaciones incoherentes.
  • No escuchar los consejos del entrenador.

– Indicadores fisiológicos.

  • Descomposición de estomago.
  • Enfriamiento de las extremidades.
  • Respiración y pulso acelerado.
  • Temblores de las manos y las piernas.

Apatía de la arrancada:

  • Disminuye su sentido de responsabilidad.
  • Poco deseo de participar en la competencia.
  • Inseguridad en si mismo.
  • Razona con lentitud.
  • Se reduce el volumen de percepción y de atención.

– Indicadores fisiológicos.

  • Retardamiento de los procesos excitación.
  • No experimenta la aspiración de luchar por la victoria.
  • Inhibición de los movimientos.

Disposición combativa:

  • Advierte con rapidez todo lo que tiene importancia para el éxito en la lucha deportiva.
  • Su pensamiento funciona con precisión.

– Indicadores fisiológicos:

Alto nivel general del estado físico.

– Optimismo infundado:

  • Subestimación de las dificultades y complicaciones de la próxima lucha deportiva.
  • Seguridad en una victoria fácil.
  • Seguridad en si mismo.
  • Disminución de la intensidad de la atención.

– Indicadores fisiológicos.

  • Disminución de la capacidad de trabajo.

 Puntos a considerar para dirigir un combat

  • Buena definición estratégica.
  • Establecimiento de código de comunicación.
  • Orientación clara del camino a seguir hacia el éxito.
  • Utilización adecuada de la técnica que coadyuve a la victoria.

El deporte contemporáneo, evoluciona paralelamente con el desarrollo constante de las ciencias, no nos detengamos en el tiempo apliquemos métodos, técnicas y estilos de dirección a tono con las exigencias que nos impone el devenir histórico.

Autores: MsC: Pedro S. Carballo Elizalde,
Profesor: Fernando Mezei
Especialista: Yureilys Valdés Díaz

Exclusivo para www.sobretaekwondo.com

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