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Artículo
15 Jul 2010

Los paradigmas de la enseñanza y sus métodos en Taekwondo.

El proceso de enseñanza- aprendizaje en la actividad deportiva se fundamenta en los conceptos y leyes generales que se desarrollan bajo dos paradigmas de la enseñanza fundamentales: El conductista y el cognitivo. El artículo que les presento es una reflexión sobre estos paradigmas, sus métodos y su contextualización en el proceso de enseñanza del Taekwondo.

Desarrollo

La enseñanza del Taekwondo es un proceso realmente complicado debido a la unión casi dialéctica que se establece entre los contenidos clásicos y los competitivos. Aquí perfectamente podemos identificar los paradigmas que se manifiestan durante su proceso de enseñanza-aprendizaje. Por tal razón comenzaremos esta reflexión con algunas generalidades de las concepciones que fundamentan a los paradigmas conductista y cognitivo.

Paradigma conductista

Según el colectivo de autores de Alvarez, Casabuenas y Argeal (2009), el paradigma conductista surgió en la primera década del siglo XX bajos los principales Watson (1878-1958) y  Skinner (1904-1990), considerando que su objeto de estudio son todo el conjunto de acciones que son objetivamente medibles y observables. Desde este paradigma no se le da prioridad a los procesos mentales, sino al resultado de los mismos, es decir, a las conductas (4). Otros autores como Ramos Chagoya (2007) plantean que “para los conductistas la educación – aprendizaje – desarrollo, estos tres conceptos son sinónimos; se igualan: El desarrollo es cuantitativo, dependiendo de los estímulos externos; el individuo es un ser pasivo, reactivo, reproductivo, que no elabora significativamente, no transforma lo que aprende sino simplemente que lo refleja (modelación)” (3).

Visto desde este punto de vista pudiera pensarse que bajo el paradigma conductista, no se pensó en lo más mínimo en la importancia que tiene la elaboración del pensamiento en la actividad física del hombre. Sin embargo se conoce que Sócrates, alrededor de 400 años ane, reconocía la importancia del ejercicio físico en la salud mental del hombre, cuando expresó que  “no puede curarse la cabeza sin atender el cuerpo”, concepción que se manifestó con mayor fuerza en el siglo IXX con la incorporación del deporte a las escuelas.

En este sentido, el colectivo de autores Alvarez, Casabuenas y Argeal (2009) ya mencionados, citan una conferencia del Dr. Torres (2005) que se titula: “Un nuevo marco didáctico para el deporte educativo en la sociedad postmoderna”, en la que se destaca “los preceptos de Thomas Arnold (1795-1842) y Pierre de Coubertin (1863-1937), quienes asumieron que la práctica del deporte en la escuela desarrolla y afianza los valores sociales y personales del trabajo en equipo, asegurando que el deporte es bueno para la salud y que la capacidad de lucha y esfuerzo, el aprendizaje de las reglas y su práctica en sentido general, aleja a los jóvenes y niños de los vicios y además fomenta la socialización del individuo” (4).

Esto nos hace inferir que en este paradigma no hubo un problema de falta de prioridad “sin apellidos” de los procesos mentales, sino más bien dificultades para incidir en esos procesos, ante la carencia de estudios sobre la influencia de los métodos de enseñanza en los procesos mentales (la psicología como ciencia recién despegaba con los trabajos del alemán W. Wundt, quien fundó el primer laboratorio de psicología experimental en Leipzing en el año 1879) (3), tal ves por eso los pedagogos con los conocimientos de su momento no tenían concientemente especificado, la forma de incidir en los proceso mentales, por lo que sólo podían observar los adelantos del proceso de aprendizaje en el  resultado externo del alumno, es decir de su conducta.

Sin entrar en detalles del proceso psicológico, Arnold y Coubertin cuando mencionaron entre sus preceptos al aprendizaje y la socialización resumieron a los procesos cognoscitivos en ellos. Esto está dado a que bajo cualquier tipo de paradigma la sensación, percepción, memoria, pensamiento e imaginación, siempre se manifiestan con menor o mayor intensidad en la asimilación de los conocimientos. No obstante concordamos completamente que el paradigma conductista se enfoca en la expresión externa del proceso de aprendizaje.  

Paradigma cognitivo

El paradigma cognitivo surgió a mitad del siglo XX y se basa en las ideas desarrolladas por Vigotski, con su carácter humanista en relación a la significación social del aprendizaje y su zona de desarrollo próximo; las propuestas de Ussubel en torno al aprendizaje significativo. Así como las realizadas por Brunner con la propuesta del aprendizaje por descubrimiento, entre otros autores.

Este paradigma a diferencia del conductista incide conscientemente en los procesos mentales (proceso interno del aprendizaje) en que el alumno tiene una mayor participación, concientización y comprensión de lo que está aprendiendo. En este sentido C. Rogers (1957) citado por Ramos Chagoya (2007) plantea que “para lograr el aprendizaje del alumno hay que involucrarlo como totalidad (procesos afectivos y cognitivos) agregándole que el aprendizaje no debe ser impuesto por el profesor, sino que el estudiante sea activo, decida, mueva sus propios recursos, desarrolle sus potencialidades, se responsabilice con su propio aprendizaje” (3).

Con relación a este paradigma algunos autores repliegan a un segundo plano, la influencia del entrenador en  la dirección del proceso de enseñanza; sin embargo, no son pocas las investigaciones que han demostrado el papel decisivo del entrenador en la dirección y el control exitoso de este proceso. Pensamos que el problema puede estar dado en el estilo de dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje, a partir de tres aspectos fundamentales:

–          La dirección del proceso de la enseñanza debe ser flexible para aplicar la directividad o la semi directividad cuando sea oportuno.

–          Determinación del tipo de influencia que debe ejercer el entrenador para que el estímulo empleado, provoque en sus alumnos una respuesta de carácter reproductiva, productiva o creativa, según el objetivo de sus clases.

–          Selección de estímulos que sean capaces de producir respuestas que traigan consigo, la producción de auto estímulos para la participación activa y creativa del alumno en la construcción de su propio aprendizaje.

Visto así se puede entender que el paradigma cognitivo no significa ausencia de dirección. Los estímulos de producción y creación del alumno, deben ser cuidadosamente orientados para evitar interpretaciones erróneas durante el aprendizaje y eso necesita algún tipo de dirección llámese como se llame.

En la siguiente tabla se observan los paradigmas en el Taekwondo a partir de sus modalidades de entrenamiento y su forma frecuente de llevar a cabo la enseñanza y el perfeccionamiento de sus técnicas.

ModalidadParadigmaTipo de aprendizajeTipo de perfeccionamientoInfluencia del

 

entrenador

Influencia del taekwondista
 

 

Kyukpa

 

Conductista

Reproducción a partir de un modelo

Reproductivo con imitación de modelos

Activa-predominante en la producción del estímulo

Nula en la producción del estímulo; reproducción pasiva a la respuesta del estímulo

 

 

Poomsae

Reproductivo con imitación de modelos
 

 

Kyorugi

Conductista con influencia cognitivaReproductivo con imitación de  modelosDe Retroalimentación, problémicoActiva-predominante (aprendizaje) y moderada (perfeccionamiento técnico-táctico)Reproducción activa del estímulo y producción de sus propios modelos a partir de soluciones problémicas

A partir de estos paradigmas en el Taekwondo se emplean los métodos de enseñanza en función del poder que ejerce la actividad del entrenador en el aprendizaje del taekwondista (enseñanza directiva característica del paradigma conductista) y el poder que genera la actividad del taekwondista en su propio aprendizaje (enseñanza no directiva característica del paradigma cognitivo), por lo que generalmente, bajo estas concepciones, los métodos de enseñanza se  dividen en:

Método directivo

El entrenador dirige y guía prácticamente todo el proceso de asimilación de los taekwondistas. Estos métodos tienen una fuerte presencia en la enseñanza tradicional del Taekwondo como arte marcial, fundamentalmente en las modalidades del Kyukpa y la Poomsae por el carácter reproductivo de sus ejercicios. Ejemplos:

– Método pasivo: El taekwondista recibe pasivamente sus conocimientos a través de demostraciones, explicaciones, descripciones, preguntas.

– Método reproductivo: El entrenador imparte los conocimientos y las habilidades a desarrollar, mientras que los taekwondista reproducen lo que se le exige para su aprendizaje, a través del método analítico-asociativo-sintético y la repetición estándar fundamentalmente.

– Método no directivo

El entrenador promueve una mayor participación de los taekwondistas en la solución de sus problemas de aprendizaje y perfeccionamiento. En este caso los métodos no directivos tienen su mayor presencia en la enseñanza técnico-táctica del combate. Ejemplos:

– Método activo: El entrenador promueve durante el entrenamiento, la participación de los taekwondistas en la interpretación individual de la técnica deportiva, para la solución de los problemas tácticos del deporte. Esto se realiza a través del análisis de sus propios errores, el estudio de sus contrarios y con ejercicios técnico-tácticos para crear la diversidad de recursos necesarios en el enfrentamiento con su oponente.

– Método problémico: También es considerado como un método activo que promueve el desarrollo del pensamiento táctico del taekwondista, a través de ejercicios con situaciones problémicas que deben ser resueltas con los conocimientos y esfuerzos propios.

Los métodos de enseñanza en la actividad deportiva, casi nunca se manifiestan de forma independiente. Siempre que se utiliza un método principal para el aprendizaje de alguna acción es necesario acudir a otros que complementen el proceso. De ahí la importancia de la selección y aplicación correcta de los métodos a emplear en la metodología de la enseñanza y el perfeccionamiento de la técnica del Taekwondo.

Por tal razón se defiende el criterio de abogar por la complementación de los paradigmas, aprovechando sus aspectos positivos en relación con la aplicación de los métodos de enseñanza. Esto se hace para que de alguna forma se contextualice el aprendizaje y el perfeccionamiento del taekwondista en sus diferentes modalidades. Esto es; la reproducción de la técnica sin una interpretación lógica, no tiene una aplicación objetiva, por ejemplo: en el combate donde el resultado competitivo depende en gran medida del pensamiento táctico. Pero por otra parte, una interpretación lógica de la técnica, sin una adecuada reproducción de sus parámetros técnicos ideales, tampoco tiene una aplicación objetiva en el combate, por el hecho que las soluciones motrices con dificultades técnicas (aunque sea una solución bien concebida mentalmente), limitan los resultados tácticos.

Lo anterior es también aplicable para las modalidades de Poomsae y Kyukpa en las que los entrenamientos con los métodos reproductivos son de suma importancia para el perfeccionamiento técnico, debido a que en sus competencias se evalúa la calidad  y la efectividad absoluta (parámetros técnicos, estéticos, físicos) de las ejecuciones.

Un ejemplo de la semi directividad de la enseñanza en el Taekwondo, es el estudio que se está realizando sobre la “Metodología de Estructura Ascendente con Influencia Física Táctica (EAIFT) para la enseñanza y el perfeccionamiento de la Poomsae Taeguek en la formación básica del taekwondista de 11-12 años.

Los fundamentos que sustentan a la Metodología (EAIFT) para la enseñanza y el perfeccionamiento de la Poomsae Taeguek en la formación básica del taekwondista, son los siguientes (2, 32):

  1. Características más generales del proceso evolutivo de la edad de 11-12 años.

Para obtener un buen desempeño deportivo, se debe trabajar para crear una base sólida de carácter multilateral desde el punto de vista físico, técnico, táctico y psicológico. Esta se debe fundamentar en la preparación consecuente de condicionar al taekwondista desde las edades tempranas, a soportar las grandes exigencias especiales del alto rendimiento en el futuro, respetando el desarrollo natural y las leyes del organismo y teniendo en cuenta los aspectos biológicos, pedagógicos y metodológicos del proceso científico del entrenamiento deportivo.

Uno de los aspectos a considerar es precisamente el Proceso evolutivo de las edades, el cual tiene una gran incidencia en el desarrollo multilateral del taekwondista de 11-12 años.  Es por esa razón que para la elaboración de los ejercicios que emplea la metodología con incidencia en los componentes físicos y  tácticos del taekwondista, se tuvieron en cuenta algunas de las características más generales del proceso evolutivo de la edad 11-12 años masculino planteadas por Rudik, lo cual nos permitió elaborar los ejercicios de la metodología teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

  1. El desarrollo de las cualidades motoras básicas debe estar encaminado al desarrollo de la rapidez y la fuerza, ya que en esta edad no pueden realizar movimientos con rapidez y precisión al mismo tiempo.
  2. El sistema muscular es capaz de desarrollarse intensamente cuando es suficiente el trabajo muscular.
  3. En esta edad el perfeccionamiento de la inhibición interna, contribuye a la cuidadosa diferenciación de las características temporales y especiales de un movimiento (fundamentalmente a partir de los 12 años)
  4. En esta etapa se va a enriquecer la creación de habilidades motoras a consecuencia de una gran excitabilidad de los centros corticales, producto de una segregación de hormonas que trae consigo el comienzo del desarrollo (fin de la cita).
  5. Los procesos fundamentales de la actividad mental.

La sistematicidad de los contenidos y los métodos que defiende la metodología EAIFT se fundamenta en gran medida, en el desarrollo de las habilidades del taekwondista a partir de los procesos fundamentales de la actividad mental, los que se relacionan con el análisis y la síntesis de Lompscher citado por Klingberg, en la que se analizan las operaciones analítico-sintéticas que fundamentan de alguna forma al método analítico-asociativo-sintético. Este método tiene su  presencia en la concepción general de la metodología EAIFT que se elaboró para la enseñanza  y el perfeccionamiento de las Poomsae Taeguek, a partir de que de una forma u otra, sus pasos van pasando por estos procesos, no descomponiendo la estructura de la Poomsae en sus elementos técnicos de forma independiente para un aprendizaje de exclusividad reproductiva, sino buscando a través de la sistematización de las partes del ejercicio que el taekwondista:

1) Comprenda el sentido de sus partes y la relación de toda la composición de un complejo de ejercicios como lo son las Poomsae.

2) Comprenda a través de aplicaciones prácticas de ataque y defensa, las propiedades y las características de cada combinación técnica de la Poomsae en cuanto a su función, así como la necesidad de aplicarla con la capacidad física óptima para la cual fue concebida.

3) Diferencie las características de las técnicas semejantes durante ejecuciones con sentidos diferentes en la Poomsae, por medio de la comprensión a través de su aplicación práctica.

4) Concientice las partes más complejas del ejercicio de la Poomsae, en aras de evitar que alguna de ellas afecte la calidad de todo el conjunto.

5) Comprenda, apoyándose en la abstracción, que está representando un combate real y que debe cumplir con las concepciones filosóficas que exigen la máxima estética marcial de todos los movimientos de la Poomsae.

  1.  Etapas del proceso de aprendizaje en la actividad deportiva.

Las etapas del proceso de aprendizaje en la actividad deportiva han sido tradicionalmente objetos de investigaciones por especialistas reconocidos, cuyos resultados han aportados importantes conocimientos sobre la forma en que se desarrollan las habilidades durante dicho proceso. Un ejemplo de ello, lo constituye el estudio realizado por Masnichenko y Harre, el cual fue tenido en cuenta para la elaboración de la metodología objeto de estudio.

Masnichenko, citado por Harre, después de llevar a cabo un experimento para determinar los estados durante el desarrollo de una habilidad en el proceso formativo de las acciones, determinó las siguientes etapas del proceso de aprendizaje:

“La etapa inicial es el estado donde se crea la primera imagen hacia su aprendizaje, surgen reacciones ideo motoras y una actitud de voluntad frente a la ejecución de la acción, creando así una unión fisiológica y psicológica.”

Es por eso que en esta primera etapa, la metodología para la enseñanza de las Poomsae Taeguek debe estar encaminada a facilitarle al taekwondista la mayor información posible de lo que aprenderá. La ilustración, la demostración, las explicaciones sencillas de la esencia e importancia de las “Formas”, le permitirán al taekwondista contar con una concepción general que lo familiarizará con lo que hasta ese momento le era desconocido, relacionando la actividad con alguna experiencia obtenida.

“La segunda etapa es donde se desarrolla la capacidad y la etapa adecuada de la primera asimilación de la acción, surgiendo así  la capacidad de ejecutar la variante principal del movimiento en sus rasgos fundamentales, observándose una generalización de las reacciones de movimientos, así como movimientos y tensiones musculares  innecesarios; desde el punto de vista metodológico-pedagógico la tarea es dominar la técnica y el ritmo total de la acción, eliminando movimientos y tensiones musculares no deseados.”

En esta etapa, la metodología debe hacer énfasis en la enseñanza de los componentes técnicos que intervienen en la Poomsae, comenzando naturalmente por los sencillos, los cuales crearán las bases para la asimilación rápida de los más complejos. El hecho de lograr que el taekwondista ejecute correctamente las combinaciones técnicas sencillas, contribuiría a disminuir los errores durante el aprendizaje de los giros y los desplazamientos para conformar los bloques de combinaciones técnicas más complejas.

“Una tercera etapa sería donde el movimiento es acogido de un modo más completo y detallado, en el cual se van estabilizando cada una de las fases del acto motor, la tarea metodológica sería el aprendizaje detallado de la acción a través de la elaboración del movimiento.”

Así, una vez dominada la acción fundamental del movimiento técnico, la metodología deberá profundizar en la enseñanza y el perfeccionamiento de aquellos detalles que, por mínimos que sean, pudieran afectar la ejecución correcta de la estructura general. Esto permitirá lograr un aprendizaje detallado de todas las fases del movimiento que conforman la técnica de la Poomsae.

“La cuarta etapa es la formación completa de la habilidad y la correspondiente etapa para la fijación de la acción de movimiento. En este estado se consolida el sistema precisado de las reacciones de movimiento, mediante el cual se determinan las características de la habilidad, de la automatización y la estabilización de la acción, la tarea consiste en la estabilización de la acción aprendida y en el perfeccionamiento de sus detalles técnicos.”

Esta es la etapa del perfeccionamiento integral de todos los componentes técnicos de la Poomsae, donde se enfatizará en la estructura general a través de ejercicios dirigidos al perfeccionamiento de la secuencia, la coordinación, el ritmo, el equilibrio, la fuerza y la rapidez óptima para cada tipo de movimiento, así como detectar y corregir los errores que aún persisten.

  1. Influencia de la enseñanza de las Poomsae en el desarrollo táctico del taekwondista.

De todos es conocido que la Poomsae es eminentemente técnica, con ejercicios que se reproducen bajo una exigencia estética marcial que difiere en gran medida de la dinámica del combate competitivo actual. Esto está dado porque  el combate moderno se caracteriza por la variedad y creatividad de las acciones combativas, cuyas estructuras técnicas varían constantemente en dependencia del plan técnico-táctico.

No obstante, entendemos que la enseñanza de las Poomsae con un enfoque táctico, donde se utilicen ejercicios que movilicen los procesos cognitivos y volitivos del taekwondista durante la actividad, ampliaría la gama de conocimientos y habilidades del practicante principiante, sobre la función táctica que imaginariamente cumple cada elemento técnico en el ejercicio de la Poomsae.

Lo anteriormente, se refleja en las concepciones tácticas de Mahlo, cuando planteó que “el alumno no puede aprender a pensar si no se le exige continuamente actividades mentales. La contribución activa del maestro al desarrollo del pensamiento táctico productivo consiste en:

  1. a) Crear una situación problemática, explicarla y hacer tomar conciencia a los alumnos;
  2. b) Llevarlos a resolver la situación problemática a partir de los conocimientos de que disponen;
  3. c) Considerar con espíritu crítico la solución práctica adoptada.”

Si bien el ejercicio de la Poomsae, debido a su ejecución reproductiva, no tributa significativamente al desarrollo técnico-táctico para el combate, sería provechoso que las particularidades de su proceso de enseñanza, fueran las encargadas de hacer su aporte al desarrollo del pensamiento táctico inicial. Esto se llevaría a cabo a través del empleo de los métodos activos, productivos y problémicos, sin desechar en lo absoluto a los métodos reproductivos necesarios. Este aporte permitiría que la Poomsae dejara de ser una modalidad de cumplimiento formal y rutinario para convertirse en un elemento integrador y desarrollador en el proceso de entrenamiento moderno, cohesionando aún más la concepción del Taekwondo con las modalidades de entrenamiento (Poomsae, Kyukpa y Kyorugi) que fundamentan la esencia de su práctica.

Conclusiones

  • El Taekwondo, mientras mantenga las características actuales de sus modalidades de entrenamiento: Kyukpa (Rompimiento), Poomsae (Forma) y Kyorugi (Combate), siempre va a necesitar de los dos tipos de métodos, fundamentalmente en las modalidades de Poomsae y Kyukpa, las que carecen de los métodos no directivos.
  • Entendido lo anterior se puede inferir que el empleo exclusivo de un tipo de método ya sea directivo o no directivo, siempre va a encontrar dificultades en un proceso tan complejo como lo es la enseñanza-aprendizaje y el perfeccionamiento de un arte marcial tan singular como el Taekwondo.
  • Finalmente, el autor de este trabajo propone que se estudie, la posibilidad de una semi directividad del proceso de enseñanza en el Taekwondo, en un intento de evitar el absolutismo de una u otra tendencia.
  • Sí logramos que el taekwondista en la preparación técnica, reproduzca con conciencia hasta llegar a producir su propio aprendizaje, la técnica va a ser mucho más consistente en su calidad de ejecución. Y sí aplican, producen y crean con una buena calidad, la preparación táctica se optimizaría en gran medida. Dos hipótesis para aceptarse o rechazarse.

Bibliografía 

  1. Castejón Oliva Francisco. J. Una aproximación a la utilización del deporte. El proceso de enseñanza aprendizaje, http://www.efdeportes.com/ Revista Digital – Buenos Aires – Año 10 – N° 80 – Enero de 2005.
  2. Fernández Fonseca, R (2010). Metodología de Estructura Ascendente con Influencia Física Táctica para la enseñanza de las Poomsae Taeguek en la formación básica del taekwondista. Tesis de predefensa en opción al Título de Doctor en ciencias de la Cultura Física. UCCFD. La Habana, pág. 32.
  3. Ramos Chagoya, E. Paradigmas de la psicología educativa, ttp://www.gestiopolis.com/otro/paradigmas-de-la-psicologia-educativa.htm.
  4. Rosas Tibabuzo, J. Casabuenas Ortiz, P. Argeal Raciny, S. Caracterización de los procesos de aprendizaje que se propician en la práctica del deporte escolar en Bogotá. http://www.efdeportes.com/ Revista Digital – Buenos Aires – Año 14 – Nº 139 – Diciembre de 2009.

Autor: Roberto Fernandez Fonsecas
Exclusivo para www.sobretaekwondo.com

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